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AMIGO JUAN SAURO by Silvia Sanguinetti POLO Argentina

  • Uploaded by Silvia Sanguinetti POLO Magazine | ASOCIACIÓN ARGENTINA DE POLO Juan Sauro Amigo
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NUNCA OLVIDEMOS A NUETRO QUERIDO AMIGO JUAN SAURO

 

GENTILEZA: ASOCIACIÓN ARGENTINA DE POLO.Silvia Sanguinetti story Arg Polo Assoc

Adiós a nuestro querido Juan Sauro:

La familia del polo despide al querido Jefe de Prensa de la Asociación Argentina de Polo, Juan Salvador Sauro.
Tras su larga trayectoria de más de 60 años en el deporte, recorrió las grandes e inolvidables épocas del polo, empezando por los grandes clásicos de El Trébol – Venado Tuerto y Coronel Suárez – Santa Ana, hasta Ellerstina - La Dolfina, cuya última final en 2012 pudo disfrutarla en persona.

Sauro, siempre sentado con sus grillas desde el palco de prensa, vio nacer, crecer y triunfar a los jugadores que marcaron hitos en las páginas de la historia del deporte.

Su entrega, dedicación y pasión por su profesión y por el polo, fueron los motores que lo impulsaban a dar cobertura, todos los días del año, de los certámenes locales e internacionales en los que participaban los jugadores argentinos en el mundo.

"Juancito" escribió hace poco más de un año, su recorrido por este apasionante deporte; el cual transcribimos a continuación para poder disfrutar en palabras del mismo Juan Sauro, su entrega incondicional al periodismo:

Siempre he puesto el máximo esfuerzo y profesionalismo al servicio de este deporte, que es mi pasión y el polo te atrapa de manera inimaginable, por lo que se reciben las satisfacciones que me ha dado por largos años. 

Creo que Dios ya me había premiado hace más de cincuenta años. Tras de mis comienzos futboleros y mi fuerte en los “llamados deportes varios”, en el diario El Mundo, uno de los tantos que transite, me dio la oportunidad, en la década del cincuenta, de cubrir mi primer y venerado Campeonato Argentino Abierto, años después de esos comienzos periodísticos. De ahí en más tuve la suerte de entrar rápidamente a tomar contacto con los integrantes de la “Gran familia del polo”.

Así nació mi cálida amistad con muchos de mis verdaderos maestros, grandes colegas periodistas especializados de la época, como la de Carlos Bazan y Eric Weil aquí presentes y más adelante con otros, ahora no tan jóvenes, que tuve la dicha de llevar de la mano, por todas las canchas y redacciones, como un verdadero sacerdocio.

Además, logré mi mayor aspiración, el tomar contactos con polistas, que hasta ese momento habían sido mis ídolos (a los que aún conservo en mis retinas) especialmente los protagonistas de los clásicos de una incuestionable época de “oro”, de nuestro polo, a la que se llegó luego de una serie de hazañas en el exterior y en la famosa Catedral del Polo, por las cuales toda la ciudadanía deportiva tiene orgullo pleno.

Consustanciado con ello, siempre trate de hacer llegar rápidamente a los aficionados al polo y por consiguiente a esa gran familia, todo lo que ocurría en el país y el extranjero. Fui el primero en acompañar a equipos al exterior y salir con ocho flashes diarios por Rivadavia. 

Por Cablevisión hice el programa “Polo For Export” que iba al aire dos veces por semana y en doble horario, por espacio de tres años y medio, con invitados de lujo del más alto handicap e ilustres veteranos, varios de ellos dirigentes de turno en la AAP.

También fui el primero en informar a la prensa en general los resultados de las presentaciones de los jugadores argentinos en los más importantes certámenes en EEUU. Inglaterra, Francia y España. Por otra parte a mi decisión se debe el envió constante a 
los medios periodísticos, comunicados con todos los resultados diarios de torneos oficiales, organizados y patrocinados, en todo el país. 

La vuelta a la actividad de la Revista Centauros, más voluminosa y completa, dedicada al pasado, presente y futuro del polo, es otro de mis desvelos, máxime por la importancia de los temas, sobre todos los históricos, que se tratan exhaustivamente, acompañados con interesantes estadísticas. 

Aún era un muy chico cuando ya tuve el privilegio de frecuentar las canchas de polo. Inicialmente las de Palermo, porque unos tíos vivían en la calle Andrés Arguibel, en la casa que luego le vendieron al amigo Berdasco, a un paso de la famosa Catedral del Polo.

A los 14 años en 1939, don Antonio Maura y Gamazo, con el que trabaje en su empresa exportadora de cereales, y que 1927 había fundado lo que hoy es el imponente Tortugas Country Club, me hacía llevar y traer muchos fines de semana por su chofer, para poder ver actuar a notables polistas. Otra cosa increíble resulta que hoy en dicho Country tenga a muchos de mis mejores amigos, todo producto a esa bendición celestial, que forjó mi capacidad periodística por un deporte al que me entregue con todo. Ello me
llevo a un record, prácticamente imposible de superar, porque trabajaba al mismo tiempo en las cuatro agencias de noticias nacionales y un par de internacionales.


Además desarrollé tareas permanentes en distintos diarios, llevado por compañeros cada vez que se abría un periódico o una revista especializada, particularmente en los medios en los que podía “meter mis chivos”, a fin de poder destacar a las empresas.que hacían posible, con su apoyo solidario, que nuestro polo mantuviera su nivel y los jóvenes jugadores tuvieran un efectivo respaldo. Con el correr del tiempo vi crecer a los descendientes de las numerosas familias del polo, a las que algunos las llamaban “tribus”. De ellas surgieron mis héroes a los que tuve la suerte de verlos en todo su desarrollo humano y deportivo, que los llevo a constituirse en figuras de notable relevancia local y mundial, convirtiéndose en herederos de lujo, de quienes colocaron a la Argentina en el mapa mundial y reafirmaron su supremacía mundial.


Si todo esto no te parece un sueño (mientras revivo ese rico pasado) y que encuentre los son motivos suficientes, para que vuelque todas mis energías y conocimientos adquiridos con el único fin de que esas hazañas sean conocidas y difundidas por los jóvenes que hoy están entre nosotros, para adherirse a un agasajo, que solo puedo merecer porque en esa faena puse todos mis mayores esfuerzos, sacrificando en mucho a mi familia, que siempre me banco a pesar de todos mis viajes por el exterior para difundir lo hecho por los trotamundos del polo. 

El Presidente de la Asociación Argentina de Polo, Luis E. Lalor, su Consejo Directivo, su Staff, en especial sus discípulos Javier Fígoli y Maximiliano Funes, acompañan a su hija Susana, su yerno Antonio y a sus nietas Julieta, Gabriela y Florencia en este difícil momento, rogando una oración en su memoria.

Los restos de Juan Sauro serán velados el jueves 4/4, en la Av. Forest 906 a partir de las 3 de la mañana y recibirá cristiana sepultura en el cementerio Memorial de Pilar a las 14.30.